La importancia del escrito de la póliza en los seguros de hogar

Como todo contrato, una póliza de seguro para el hogar supone derechos y obligaciones de las partes involucradas: el asegurado y la empresa aseguradora. El propietario de la vivienda deberá tener en cuenta que en el caso en que en el futuro tenga que reclamar ante la compañía de seguros, el único elemento válido que tendría para poder hacerlo es el contrato firmado por ambas partes, es decir, la póliza de seguros. Por este motivo, es importante que en el momento de firmar el contrato, el beneficiario preste una especial atención al contenido del contrato y especialmente a la letra pequeña de la póliza. Antes de contratar el seguro de hogar, deberás leer detenidamente el contrato que se va a firmar, lo cual te evitará sorpresas y futuros dolores de cabeza. Para que una póliza esté bien planteada, deberá contar con determinados datos e información, entre los que cabe destacar:

  • Nombre del Asegurado y de la empresa aseguradora con sus respectivos domicilios.
  • Descripción detallada del bien asegurado: antigüedad, ubicación, estado de la vivienda en el momento de contratar la póliza, número de personas que lo habitan y vínculos de las personas entre sí, entre otros aspectos. En el caso de asegurar los bienes muebles (contenido), también deberá incluir el listado de los bienes asegurados.
  • Cantidad a pagar y modalidad de pago de la prima de Seguros. La póliza deberá recoger la cantidad a pagar (prima) y recoger si existe alguna franquicia que el asegurado deba pagar. La franquicia hace referencia a la cantidad que tiene que pagar el asegurado antes de que la empresa pague el primer Euro. Por ejemplo, si existe una franquicia de 500 Euros y el daño de la casa asciende a 1500 Euros, el propietario se deberá hacer cargo de los primeros 500 Euros y la Compañía Aseguradora se deberá hacer cargo de los restantes 1000 Euros de gasto.
  • Vigencia del seguro. Este dato es de suma importancia, ya que la empresa de seguros no se hará cargo de los daños que haya habido en un hogar si en el momento del siniestro, el seguro ha vencido.
  • Cantidad asegurada. En el caso en que se asegure la vivienda a todo riesgo, la empresa hará una evaluación previa del valor del inmueble y de los bienes muebles (contenido) para estipular el monto total que deberá pagar en caso de tener que resarcir los daños. Todos estos datos deberán figurar en la póliza del seguro de hogar.

En el momento de firmar la póliza, es necesario que se preste una especial atención al rellenar el cuestionario. Si existiera alguna inexactitud en los datos, la empresa podría utilizarlo en un futuro para no abonar una determinada indemnización. El interesado debe tener en cuenta que una póliza de seguros es un contrato en el que ninguna de las partes firmantes saben con anterioridad si los daños en la propiedad se van a causar o no.

Es importante señalar que las compañías aseguradoras no suelen asegurar una vivienda que se encuentra en condiciones precarias. En el caso de que la vivienda no esté en perfectas condiciones (por ejemplo, si tiene problemas de humedades en las paredes o se encuentre en mal estado de conservación) se dejará constancia en la póliza. En ese caso, y si la compañía aseguradora decidiera finalmente asegurar la casa, el valor asegurado de la vivienda quedaría por debajo de las cotización normal y en caso de tener que reponer los bienes, se tendría en cuenta a la hora de liquidar la indemnización.

Es fundamental que el asegurado preste atención tanto a las condiciones generales de la póliza como a las condiciones particulares. Las condiciones generales, se encuentran al final del contrato y forman parte de la letra pequeña. Las condiciones particulares estarán presentes en la póliza y tendrán una importancia especial ya que el tipo de condiciones particulares que se pondrán dará como resultado el precio de la prima a pagar por el seguro del hogar.